Publicado el 25 febrero 2020Compliance, Comportamiento, Cultura, Ethics, Ética

Una capacitación efectiva

En nuestros anteriores artículos, hemos demostrado la importancia de capacitar a nuestros colaboradores en ética, y de difundir entre ellos una cultura de respeto, honestidad y transparencia dentro de la organización. Cada vez son más las empresas que generan e invierten en estos espacios, conscientes de su importancia.

Sin embargo, ¿cómo estamos midiendo si esta capacitación, taller o charla de ética fue efectiva? ¿Cómo sabemos que, efectivamente, los colaboradores han entendido lo compartido?

La mayoría de organizaciones utiliza, como indicador de éxito, el número de colaboradores capacitados, o el número de horas hombre de capacitación en ética: “mientras más personas abarquemos, mejor ética tendremos”. Debemos de entender que esto no necesariamente sucede.

Entonces, ¿cómo medir si, efectivamente, los lineamientos han sido entendidos por el trabajador? Nuestra recomendación: una vez realizada la capacitación, pedirles que realicen ejercicios prácticos: brindarles situaciones hipotéticas para que contesten cómo actuarían, cómo responderían, qué medidas tomarían. Esto permitirá identificar no únicamente si han entendido nuestros lineamientos, sino cómo los aterrizan en casos cotidianos.

¿En qué más contribuye esto? Como retroalimentación para el contenido mismo de nuestra capacitación. Identificar aquellos aspectos donde hay más respuestas erróneas permitirá establecer aquellos puntos más débiles, los cuales deberán ser enfatizados en los siguientes espacios. Así lograremos tener, cada vez, una capacitación más efectiva.

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