Publicado el 14 octubre 2019Compliance, Comportamiento, Cultura, Ethics, Ética

¡Celebremos la integridad!

Cuando hablamos de ética en nuestra organización, solemos discutir casos hipotéticos o que han sido vividos por otras empresas: Siemens, Volkswagen, Odebrecht, Walmart. En ese sentido, tendemos a mantener un discurso sobre lo que “no queremos que nos pase”, lo que “no debemos repetir en nuestra organización”, o “de los errores de otros uno aprende”. Analizamos esto, entonces, con una connotación negativa.

 

¿Hay una manera de abordar los aspectos éticos, sin utilizar este discurso negativo? Creemos que sí. Debemos tener en consideración que, todos los días, hay colaboradores que toman adecuadas decisiones éticas en nuestra organización, y que actúan de acuerdo a nuestros lineamientos en esta materia, tales como el Código de Ética.

 

¿Quiénes son ellos? El que se exime de tomar una decisión ante un conflicto de interés, la que rechaza un ofrecimiento por parte de un proveedor y lo denuncia, el que se niega a realizar un acto ilegal aunque sea una solicitud de su jefe, la que advierte a sus compañeros que podrían estar cometiendo una falta ética. Si tenemos e identificamos estas buenas conductas, preguntémonos: ¿por qué no celebrar la integridad cuando la vemos?

 

El reconocimiento laboral, como sabemos, produce una satisfacción personal que trae como consecuencia un colaborador más contento con su trabajo y motivado con el lugar en el que labora. A través de esta acción, el colaborador se siente valorado y que la acción que ha desarrollado es importante para su organización. Así, el reconocimiento es una excelente manera de promover que el colaborador continúe realizando este tipo de conductas y, a su vez, inspira a sus compañeros de trabajo a hacer las cosas bien.

 

Entonces, ¿por qué centrarnos únicamente en comunicar las malas prácticas? Reconozcamos las buenas también, y celebremos la integridad.

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